mientras con inmensa humanidad,
preparaba un dulce que nunca probé.
delante una niña con los ojos muy abiertos,
estaqueados en las manos de la mujer de piel acarbonada.
la gente circula alrededor, ocupada, apurada,
pero allí, en ese rincón entre calles pequeñas,
acontece un hecho solemne.
la mujer y la niña visten ropas con los colores de un paisaje árido,
ambas olvidan el tiempo y enmudecen los ruidos.
la luna se hincha mientras los brazos se alcanzan.
con el cuidado que merecen los cristales,
un dulce es trasladado de un lado al otro.
yo vi el inicio y desenlace: allí no hubo monedas.
sólo una luna, un dulce y un par de ojos despiertos.
un acto sagrado. una comunión.

Lu, me encanta la foto y muero por escucharte pronunciar la palabra "acarbonada", je!
ResponderEliminarNo obstante, me pregunto, ¿qué pasó con el texto original?
Me pareció muy lindo, Lu.
ResponderEliminar¿Está bien esto? "ambas olvidan el tiempo y enmuden los ruidos."
Tefi, el texto original lo tengo, en el papel en donde lo escribi aquella vez en el bar, queres que lo suba también?
ResponderEliminarHora, señalame un poco más que te suena extraño de la frase.. no me doy cuenta, quise poner eso, de un modo dulce decir que se olvidan del tiempo y callan los ruidos de la calle..
No entiendo la palabra "enmuden". ¿No quisiste poner "enmudecen"?
ResponderEliminarsi! ahi estaba el error! ya lo corrijo y gracias por las minucias, son mi combustible, jajaja
ResponderEliminarMe gustó mucho la luna como testigo de todo el acto de comunión :)
ResponderEliminarY está bueno también el vínculo que se puede encontrar entre lo que significa una foto, pedacito de acontecer congelado, y ese momento, que en el medio de la vorágine cotidiana frena todo para un acto sagrado, la comunión, el intercambio de un alimento...